Yo quiero acercarme a ti,
Señor, y saciarme de gozo en tu presencia.
Ego autem cum iustítia apparébo
in conspéctu tuo; satiábor dum manifestábitur
glória tua
Oremos:
Señor, tú que iluminas a los extraviados con la luz de tu Evangelio para que
vuelvan al camino de la verdad; concede a cuantos nos llamamos cristianos
imitar fielmente a Cristo y rechazar lo que pueda alejarnos de él.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.
Celebrante:
Que nuestras oraciones lleguen, hermanos, a la presencia del Señor, y que
nuestros ruegos sean escuchados por el que escruta el corazón humano:
Respondemos: Escúchanos, Señor.
Pidamos la sabiduría del Hijo de
Dios para los que proclaman con fidelidad la palabra divina, y para todos los
ministros que sirven a la Iglesia, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.
Por Israel, el pueblo de la antigua
alianza, por los cristianos separados de la Iglesia católica y apostólica y por
los que no conocen al Dios verdadero, invoquemos al Señor, dueño de toda
verdad.
Escúchanos, Señor.
Por los que viven lejos de su casa,
por los encarcelados, por los débiles y oprimidos y por los justos que sufren
persecución, oremos a Jesús, el Salvador.
Escúchanos, Señor.
Invoquemos con fe y devoción al
Señor de la gloria, para que proporcione paz y felicidad a quienes ahora
estamos aquí, huéspedes en la casa del Señor, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.
Celebrante:
Escucha, Señor, las oraciones de tu pueblo y aumenta en nosotros el deseo
sincero de acoger la semilla de tu palabra; haz que esta simiente sea también
sembrada en los surcos de toda la humanidad y fructifique en obras de justicia
y paz, para que se manifieste a la humanidad la bendita esperanza de tu Reino.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Mira bondadosamente, Señor, las ofrendas
de tu Iglesia suplicante y conviértelas en alimento espiritual que ayude a
crecer en santidad a todos tus fieles.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Dichosos los que se acercan a
tu altar, Señor. Dichosos los que viven en tu casa y pueden alabarte siempre,
Rey mío y Dios mío.
Passer invénit
sibi domum et turtur nidum,
ubi repónat pullos suos. Altária
tua, Dómine virtútum, Rex meus, et Deus meus! Beáti
qui hábitant in domo tua,
in saeculum saeculi laudábunt te.
Vel
Qui mandúcat
meam carnem et bibit meum sánguinem,
in me manet et ego in eo, dicit Dóminus
Te suplicamos, Señor, que esta
Eucaristía que hemos recibido, nos ayude a amarte más y a servirte mejor cada
día.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén
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